Corresponsalías: inclusión financiera y expansión bancaria
Isabel Cruz Hernández:
Después de dos años de discusiones y concertaciones, la Ley de Corresponsales bancarios fue aprobada en diciembre del 2009. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) ha diseñado las normas de funcionamiento y están por salir al mercado los nuevos programas de corresponsalías que han estado planificando y preparando los bancos.
Un corresponsal bancario es una empresa o negocio que teniendo contacto cotidiano con el público puede aprovechar esa presencia y su infraestructura física y humana para funcionar como representante comercial del banco, ofrecer en su nombre los servicios financieros básicos al público en general. Con este método miles de empresas o negocios podrán incorporar en su oferta de servicios, uno más, el de corresponsal bancario, siempre y cuando reúnan los requisitos para funcionar como tal. Entre los requisitos básicos está el poder contar con un servicio “en línea” a través de computadora o de Terminales punta de venta (TPV) u otros aparatos de comunicación electrónica.
La relación entre la empresa o negocio y el banco es regido por un contrato que especifica las condiciones de calidad en servicio y responsabilidades tanto del banco como del negocio que contrata. Es importante mencionar que aunque el corresponsal otorgue el servicio, el banco seguirá siendo responsable ante las autoridades financieras del funcionamiento, servicios y condiciones de los servicios financieros. La CNVB no será responsable de la supervisión directa de los corresponsales, serán los propios bancos quienes se encarguen de la supervisión y de la “due diligence”, es decir de comprobar, supervisar y verificar la calidad institucional, técnica y de infraestructura financiera de sus corresponsales. Para simplificar estos procedimientos se ha creado la figura de administrador de corresponsales.
Se preve que las cadenas comerciales de tiendas como OXXO, las diversas cadenas de farmacias, las cadenas de tiendas de autoservicio, oficinas de Telecom, tiendas Diconsa y miles de otros negocios con cierto nivel de estandarización administrativa podrán incorporarse al sistema de pagos a través de la figura corresponsalía bancaria. La expansión será sobre todo urbana y suburbana.
Esta importante innovación financiera es una apuesta masiva por la inclusión financiera y las autoridades tienen grandes esperanzas de su eficacia para expandir los servicios financieros a la población de menores ingresos. Esto podría ser una solución parcial a la carencia de infraestructura financiera. En México existen 10,998 sucursales bancarias y 34, 778 cajeros automáticos, de ellos 50% y 55% respectivamente se concentran en 6 estados de la República generando una atención asimétrica a los 106 millones de mexicanos. De ahí que sólo 33% de los 2,458 municipios cuentan con algún punto de atención bancaria.
Son diez los servicios financieros que podrán ofrecer los corresponsales bancarios, pero en su primer etapa se limitarán a dos: depósitos, retiros y pago de servicios. El efecto más rápido será la expansión del Sistema de pagos conectando múltiples puntos corresponsales.
Ahora bien, las tecnologías y el perfil de cliente de los bancos no evolucionarán hacia permitir acceso masivo al crédito y menos aún al crédito productivo. El sistema de pagos se ampliará pero no así el del crédito, que requiere una atención más personalizadas y una investigación del cliente y análisis del crédito. Para zonas rurales la expansión será más lenta, mucho más lenta dado el limitado acceso a medios electrónicos y la fragilidad en la calidad de los que ya han llegado. Adicionalmente los bancos no están interesados en llegar con crédito a los “no bancarizados”. En este punto cabe preguntar cuando llegarán las soluciones de corresponsales adaptados para los organismos del sector ahorro y crédito popular que si llegan a los “no bancarizables” por los bancos.





